LA HUERTA SORPRENDENTE DE ESPINOSA
En un espacio lindante a los terrenos del Club San Jorge se puede ver el resultado de años de trabajo.
Sobre el sendero de la calle Combate Pavón y Necochea, una simétrica hilera de cruces inclinadas sostiene las tomateras cargadas de frutos.
Los almácigos de lechuga, rúcula y radicheta están cubiertos por un tejido que impide que los pájaros las devoren antes de tiempo.
Las aromáticas: orégano, perejil, romero y albahaca bordean el sendero de la entrada y en varios recipientes de todo origen esperan ser regalados a algún vecino.
Desde una hilera en perfecta alineación asoman los pocos centímetros de las chauchas japonesas. Otra crucifixión de menor tamaño aguarda el desarrollo de los porotos. Limpios de maleza y resplandecientes por el riego reciente se muestran los pimientos. Hay de diferentes clases: calahorras, rojos, verdes y los bravos malaspalabras de color amarillo hasta morado.
Líneas pulcras de rabanitos, remolachas, berenjenas, zanahorias en perfecta formación muestran su lozanía por los acertados abonos naturales y los riegos generosos que les prodiga Juan Carlos Espinosa.
Caminamos por la senda que costea los terrenos del Club San Jorge. Detrás del alambrado el pasto está corto. Juan me dice que es para evitar la invasión de insectos y recuerda un día cuando los bichos moros actuaron como una manga de langostas. En las equinas, las higueras muestran sus brevas aún sin desarrollar. Los ciruelos esconden debajo de sus hojas las frutas maduras y contra el borde del alambrado, que señala el fin de la huerta, plantas de maíz erguidas y lozanas anuncian suculentos choclos. En distintos puntos estratégicos, para que reciban más sol, están los zapallos.
La excelente producción se origina de las semillas que provienen del programa Pro- Huerta por Cooperativas de Agricultores de San Juan, me comenta Juan y las recibe a través de Pami.
- ¿Desde cuándo está esta huerta?
-En 1960 cuando salí del servicio militar y buscaba laburo, mi padre me dijo que hiciera una quintita. Había un ocupa y para evitar que vinieran más, puse palos, alambres de púas y empecé a hacer la quinta. Primero fue un cuadrado, después una cuadra.
En el 68 planté 5.000 plantas de cebollas y 1.500 dientes de ajo. Vinieron sacaron todo con la Champion, la máquina de sacar tierra. Tiraron todo afuera. Era la época de Lanusse y dijeron que el ejército iba a hacer obra. Pero como no la hicieron, volví a empezar.
- ¿Qué hace con tanta verdura y fruta?
-Reparto. Proveo a más de 25 personas de mi familia. Mis hijos, cuñadas, nietos. Mucha gente me pide plantines de berenjenas, de tomates cherry, orégano, albahaca y los regalo.
- Tanto trabajo y prolijidad, ¿tuvo robos alguna vez?
-Hace muy poco dejé una bordeadora apoyada en el alambrado, entré a mi casa y cuando volví no estaba. Nunca había sucedido antes. Hace tres meses se llevaron un enano. Lo había encontrado en el club de los ingleses. Le faltaba una pierna y se la hice con cemento. Lo pinté bien, lo vieron y se lo llevaron.
-¿Qué otros inconvenientes se presentan?
-Las calandrias, los loros, los zorzales se hacen un pic-nic. Buscan los mejores tomates, las frutillas, los higos, las uvas y si no las cubro, comen la lechuga y la radicheta recién brotadas.
uan me lleva hasta un rincón donde está el humus que prepara constantemente y me cuenta que es Mary Cuello quien trae 4 ó 5 carretillas diarias con estiércol de la caballeriza. Cubre todo con tierra para que se descomponga rápido.
Mientras conversamos, su esposa y uno de sus hijos acarrean agua en tachos para regar porque desde que asfaltaron la calle ya no pueden cruzar la manguera por el paso de los autos.
Dice: “todo lo que pongo sale” y no dudo sus palabras sino que le expreso mi admiración por su tarea ejemplar. HCXC
Por Gladys Coviello
coviellogladysagueda@yahoo.com.ar
El árbol casa. El increíble laurel y su copa con forma de casa, fruto del trabajo continuo de Juan Carlos Espinosa, hace recordar a la película “El joven manos de tijera”.

Juan carlos y su mujer, marta “pocha” barrozo. Ella también trabaja en la huerta de combate de pavón.
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