VIVIR BIEN
Úlceras venosas
CON LAS PIERNAS SANAS

Una dolencia que sufren muchas personas y que puede tener consecuencias invalidantes.

Por el Dr. Germán Castillo 
Mat provincial: 58039
mat nacional: 109063

Las úlceras venosas de extremidades inferiores muestran una incidencia de 2.5 millones de casos anuales en los Estados Unidos y una prevalencia de 22 por cada 100 personas. Además son recurrentes, incapacitantes y repercuten en forma severa para la deambulación.
Son lesiones crónicas que pueden resultar muy dolorosas e invalidantes, lo que repercute en frecuentes bajas laborales. Dentro de ellas, las úlceras de causa varicosa son las más frecuentes, alcanzan un 80 por ciento del total, el resto son de origen arterial y neurológico.
Causas, incidencia y factores de riesgo. Los líquidos adicionales que se acumulan en el cuerpo dificultan la capacidad de la sangre para nutrir las células y eliminar los productos de desecho. El tejido se vuelve mal alimentado, frágil y se genera una dermatitis. Este trastorno es común en los tobillos, debido a que esta área presenta menos tejido de sostén.
A medida que la piel se adelgaza y se inflama, se pueden formar úlceras abiertas que sanan lentamente. La piel puede tornarse oscura y posteriormente volverse gruesa, quizás debido al rascado excesivo en el área.
Es preciso realizar siempre una historia clínica al paciente para evaluar distintos aspectos, como pueden ser: tener las piernas cansadas, pesadas o hinchadas, un dolor ardiente, picazón o calambres nocturnos. Existen factores de riesgo, como estar parado largas horas, sufrir constipación, la obesidad, neoplasias y el sedentarismo
La predisposición familiar (el factor hereditario se descubre en el 50% de los padecimientos venosos), haber sufrido una trombosis venosa, un posparto, haberse sometido a una cirugía ortopédica y la malnutrición, son antecedentes a tener en cuenta.
Las úlceras pueden presentar los siguientes síntomas: Inflamación de piernas, tobillos y otras áreas,  la piel delgada como un tejido, lesiones musculares, manchas rojas en la piel, oscurecimiento de la piel en tobillos o piernas, engrosamiento de la piel en tobillos o piernas, irritación de la piel superficial de las piernas y picazón o dolores en la pierna.
Las úlceras venosas pueden generar infecciones bacterianas secundarias de la piel, formación de cicatrices permanentes, úlceras crónicas en la pierna e infección del hueso subyacente.
Nuevos Tratamientos. Existen nuevas técnicas para el abordaje del tratamiento de la úlcera venosa. En el Implante Autólogo de Factores de Crecimiento Plaquetarios, a través de una pequeña extracción de sangre del mismo paciente, sometida a procedimientos específicos, se obtiene un material que se comporta como implante de altísima calidad biológica que alivia instantáneamente el dolor y estimula el relleno de la úlcera en unos pocos días. La utilización de membranas biológicas, las curas húmedas, la mesoterapia, los implantes de piel artificial, la fisoterapia descongestiva, la magnetoterapia, la láserterapia o la presoterapia, aplicadas en tiempo y forma, brindan el beneficio del alivio del dolor y una mejor evolución del proceso.
Es fundamental establecer un diagnóstico diferencial entre los distintos tipos de úlceras vasculares, ya que el tratamiento difiere si es venosa o arterial. Toda cura deberá hacerse procurando el máximo confort del paciente y evitando el dolor. No existe un tratamiento único y efectivo para la cura de la úlcera vascular y siempre debe ir acompañado de la corrección de la causa promotora.

Contacto: Organización Fleboestética Argentina. Jauretche 1487, 1º p. Te.: 4665-1087 / 5415.


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