CRÓNICAS DE HURLINGHAM
Los crespones

FEBRERO COLOR DE ROSA

Un texto de Gladys Águeda Coviello.

El coleccionista de plantas de la India, Magnus von Lagerstroem, director de la Compañía Sueca de las Indias Orientales, enviaba ejemplares periódicamente a su amigo Linneo, un naturalista sueco del sigloXVIII que se caracterizó por la descripción minuciosa y acertada de los vegetales y animales. Es por eso que  a los crespones o árboles de Júpiter se les denomina lagerstroemias.
Estos árboles, que embellecen nuestras calles durante el verano hasta  el otoño, son originarios de Oriente y existen más de 50 especies.
 Cuenta una leyenda china que en tiempos del emperador S’ in She Huang-ti, un campesino tenía a su esposa muy enferma y requería cuidados.  Dos de sus hijos trabajaban esclavizados en la construcción la Gran Muralla. El tercero tallaba árboles de jade en el palacio. El Espíritu de los Bosques se apiadó de la desesperación de Shi Yu Po porque necesitaba alguien para cuidar a su mujer y continuar con el trabajo.
Una bella hija del Emperador fue raptada por una banda de asaltantes cuando se dirigía hacia el lugar donde se harían los festejos para su boda. Los bandidos exigieron como recompensa para devolverla, la entrega de un regalo que no existiera en el imperio. S’in She Huang envió joyas, marfiles, animales exóticos y la respuesta siempre era igual: Eso ya tenemos.
El atribulado campesino soñó con un árbol maravilloso que concedía los deseos de quien lo  encontrara. Recorrió los caminos  y descubrió un grupo de arbolitos desconocidos cuyas flores lo deslumbraron. Al pie de ellos nacían numerosos hijuelos que extrajo con cuidado y los llevó a su choza. Crecieron rápidamente y se llenaron de flores. Se presentó con ellos ante el Emperador quien los remitió como pago del rescate. Los raptores aceptaron maravillados el trueque porque comercializarían esta nueva especie y la joven fue devuelta.
Estos árboles de porte mediano entre tres y seis metros de altura se desarrollan bien a pleno sol, desean  humedad en el suelo. Son de crecimiento rápido y soportan fríos intensos.
Su corteza ornamental, al desprenderse en placas, exhibe bellas y distintas tonalidades en la gama de la canela. La madera es dura con tonos  rojizos y se usa en ebanistería, construcciones navales y toneles.
Su follaje es caduco, da amplia sombra y es ideal para las veredas angostas. Tienen  hojas pequeñas simples y alternas  cubiertas de vello. El color verde oscuro se torna rojizo en otoño, luego anaranjado y amarillento al caer. Así mantienen su belleza cuando ya no están sus flores que detentan variedades a partir del blanco. Hay rosas pálidas, lilas, fucsias y hasta moradas.  Sus seis pétalos rizados se agrupan en racimos. Luego surgirá el fruto en forma de cápsula globosa con semillas aladas. Es aconsejable cortar las ramas que florecieron durante el verano. Conviene hacer nuevas plantas de los hijuelos que surgen alrededor de su tronco.

Además de su belleza el árbol de Júpiter o lagerstroemia proporciona  sustancias que intervienen en productos medicinales: purgativas, energizantes, antifebriles que se obtienen de su corteza y de la raíz, extraen astringentes y estomacales. Con las hojas se preparan  infusiones para reducir los niveles de azúcar de la sangre. - HCXC

CONTACTO: gladyscoviello@yahoo.com.ar
Agradecimientos: MABEL ZUFIAUR y COCO CARR.


Clickear sobre la fotografía para ampliar.

Epígrafe: Contramano. Un crespón florecido se muestra en la esquina de Bélgica y Ocampo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


ZONA COMERCIAL
Índice por rubros