CRÓNICAS DE HURLINGHAM

EL JARDÍN DE LAS PALMERAS

Un texto de Gladys Águeda Coviello

Me he detenido varias veces a contemplar la elegancia de las palmeras del jardín de Mascagni al 2300. Un espacio muy bien diseñado y de singular belleza. Una de las palmeras es similar a la famosa canaria de Plaza de Mayo que alberga un higuerón de 10 m que sale de su tronco. Dicen que esa planta huésped nació gracias a la semilla llevada por algún zorzal. Esta especie es originaria de las islas Canarias y es la más usada con fines ornamentales. Puede alcanzar los 20 m de altura y le gusta el clima templado o apenas cálido.
Si detenemos la mirada en el jardín, cuyas lomadas contribuyen a destacar más las variedades y la armoniosa ubicación de las palmeras,  próxima a la reja existe un ejemplar antiquísimo, anterior a la aparición del hombre en la tierra: es una cica de poca altura y de muy lento crecimiento. Este vegetal proviene de Asia Oriental y se confunde con las palmas. Es exótica y rústica. Soporta temperaturas bajas y heladas. Las hojas, que pueden medir hasta de 2 m, forman una corona alrededor del tallo.
Otras canarias están agrupadas de a tres con su tronco liso y su copa con penachos quienes gustosas admiten en su base un florecido jazmín celeste o plumbago. Cerca de ellas, un hermoso ejemplar sostiene algunos helechos que emergen desde las ramas cortadas. Es una washingtonia originaria de California  cuyas hojas semejan abanicos, tiene flores insignificantes y frutos de color oscuro. Posee un tronco ensanchado en la base. Puede llegar hasta los 12 m de altura y es resistente al frío.
Hacia la izquierda, en volúmenes ascendentes y bordeando la escalera de entrada a la casa, una hiedra cubre el suelo, un cedro azul es continuado por  las hojas del filodrendro. En escala correcta aparecen las nandinas domésticas, seguidas por las alargadas hojas de dracenas para terminar en un ficus lozano.
Es un jardín para contemplarlo y vivirlo. Quien lo diseñó, Stella Maris Rodríguez, buscó la ubicación exacta para lograr la armonía  necesaria que necesitan las elegantes palmas. Su dueña aplica algunos secretos orientales  que mejoran la calidad de vida de sus habitantes. Colgó llamadores o armonizadores entre las ramas porque acentúan los sonidos que emiten las hojas de las palmeras al moverse con el viento. Hay quienes dicen que atraen a los ángeles guardianes. Otros aseveran que aproximan espíritus benéficos y alegres.
Stella me comenta que siempre se sintió atraída por las palmeras y que al diseñar el jardín recorrió varios viveros para conseguirlas. Los ejemplares tienen la edad de la casa: 25 años. Al principio necesitaron cuidados, sobre todo fue necesaria la fumigación periódica, comenta.
Los historiadores aseguran que fue Babilonia el centro de dispersión de las palmas. Muchas se reproducen por los hijuelos que nacen en sus bases o a través de semillas pero con un proceso más lento. Además de servir como ornamentales las palmeras tienen estas virtudes entre otras:
* Sirven como postes para tendidos de cables.
* Las datileras ofrecen los nutritivos dátiles.
* Los ungüentos hechos con las pulpas de los dátiles tienen propiedades secretas y maravillosas.
* Hervir frutos de las datileras sirve para preparar infusiones que alivian catarros e inflamaciones.
*l Las semillas de dátiles colocadas en una bolsita y llevada a la cintura dan potencia y fertilidad masculina.
* Afirman que en 10 días de trabajo, procesando el tronco de una palmera sagú, el hombre puede producir alimento para un año.
* De otras variedades se obtienen aceites de coco y de palma. Además se preparan bebidas alcohólicas. - HCXC

Contacto: gladysaguedacoviello@yahoo.com.ar
Agradecimientos: a IGNACIO Y ENRIQUE DAFFUNCHIO.


Epígrafe: Palmas. En el atractivo jardín de la calle Mascagni al 2300 conviven en armonía palmeras de distintas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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